Valores y Objetivos

VALORES Y OBJETIVOS

Nuestra misión es la de ofrecer asistencia integral y de calidad a las personas mayores. Y, como parte de la Congregación de las Hermanas Franciscanas Misioneras de la Natividad de Nuestra Señora, compartimos una visión propia de los ancianos centrada en la persona, independientemente de su raza, religión, cultura o situación.

Para nosotros es muy importante el ambiente de nuestros centros, ofreciendo calidez, paz y seguridad, a través del desarrollo de las actitudes de diálogo, colaboración y soporte mutuo para una atención humana y holística.

El objetivo que perseguimos es el de promover una vida saludable y espiritual, amando y sirviendo a las personas que viven en nuestros centros y, en especial, a las que se encuentran en situación de debilidad, para que puedan recorrer con dignidad las diferentes etapas de su vida.

La máxima de la Congregación es «la caridad hecha servicio», resaltando la calidad humana y la profesionalidad; el reconocimiento de la dignidad y la capacidad de autonomía de la persona; respetando el ritmo de cada uno y transmitiendo confianza en el entorno; valorando la diversidad de todas las personas que viven y trabajan en nuestros centros, de forma desinteresada e incondicional. En nuestra labor incluimos todas las dimensiones de la persona, con relaciones cercanas, mostrando empatía y afecto en el acompañamiento.

Nuestro reto es ayudar a las personas a vivir con serenidad esta etapa de su vida y acompañarlas, orientándolas hacia el crecimiento espiritual, para no dejarse detener por su vejez.

Estamos comprometidos con el «envejecimiento activo», término acuñado por la OMS a finales de los 90, que anima a las personas mayores a aprovechar al máximo sus oportunidades y a mantener la actividad personal —en el ámbito familiar, comunitario y social—, así como la actividad física y mental, de acuerdo con sus necesidades y aspiraciones. Es decir, hallando aquello que da sentido a sus vidas, ofreciendo alegría y salud a su día a día.